Misofonia, la rabia al oir ciertos ruidos.

Eres una de esas personas que se molesta mucho cuando alguien hace un sonido como masticando con la boca abierta y eso golpea fuertemente tus oídos. Bueno, es posible que tengas este desorden llamado misofonía. Únete a nosotros en este tema muy interesante y un poco inusual. Así es que comenzamos. 

Estás escuchando Armonía emocional. Soy la doctora Carmen Román y te ayudaré a entender tus emociones, ideas y tus relaciones para que desarrolles una mejor versión de ti y así vivir una vida más plena y feliz.

¿Qué es la misofonía?

Primero vamos a definir qué es la misofonía. Misofonía proviene de las palabras latinas miso que significa odio y fonía que es sonido. Y aunque este fenómeno cumple con la mayoría de los criterios para ser considerado un trastorno de salud mental, su naturaleza sigue sin estar clara, ya que actualmente se está relacionando con el trastorno obsesivo-compulsivo o TOC, como le llamamos, y la mitad de las personas que padecen misofonía también cumplen con los criterios para TOC. Por eso se puede perder entre ese diagnóstico o se puede confundir.

¿Cuáles son los síntomas de la misofonía?

Las personas, de hecho, pueden ser muy mal entendidas y pueden ser criticadas como delicadas o muy sensibles. Entonces, ¿cómo puedes saber si estás sufriendo de este trastorno? Bueno, no basta con enfadarse con algunos sonidos. Todos estamos expuestos a enfadarnos con algunos sonidos, especialmente cuando no dormimos bien, cuando estamos irritables, cuando estamos muy cansados, cuando hemos estado vulnerables, ¿verdad? No toleramos los sonidos, pero hay personas que no toleran los sonidos siempre y que de verdad lastiman mucho sus oídos.

Este trastorno puede causar reacciones que pueden ir de leves a graves, y entre las reacciones es posible que experimentes la necesidad de huir de la situación para escapar del sonido. En casos severos puede ser que sientas pánico irracional, ira, miedo y angustia general.

Es importante señalar que este tipo de reacciones añade negativamente a la vida social del individuo, ya que es habitual que las personas que padecen misofonía tengan ansiedad anticipatoria al salir a un evento, por ejemplo, si van a ir al centro comercial, al cine, a una fiesta familiar, ya están anticipando desde horas antes que van a tener esos sonidos y que van a sufrir mucho, lo cual es cierto, ¿verdad?

Entonces, temiendo que este sonido les desencadene todos estos síntomas, en algún momento de la reunión, crean este patrón de evitar su vida social como el ir a restaurantes, prefieren ir a comer solos, prefieren ver una película en casa, etcétera.

Nuevamente, recuerda, no estamos hablando de cuando eres un poco intolerante a ciertos sonidos. Por ejemplo, en mi casa, cuando pongo la licuadora, que es bastante ruidosa, lo reconozco, tengo que decir: “ruido, ruido”, así es que mi gato cierra sus orejitas o se va y mi esposo sale corriendo de la cocina. ¿Por qué? Porque mi esposo tiene un oído muy sensible, ya que es músico también. Entonces su oído está acostumbrado a sonidos muy específicos. Tal vez sí es esto profesión o tal vez si estás entrenando tu oído te va a molestar muchísimo, pero no estamos hablando de eso.

Las personas que sufren misofonía pueden sentir una angustia al escuchar sonidos como sorber, crujir, olfatear, los sonidos de la escritura, el sonido de papeles o de telas, o el corte de las uñas y en algunos casos estos sonidos también son visuales, no nada más que los están escuchando. Puede ser como alguien que mueve nerviosamente las piernas o los pies, o está frotándose las manos o la nariz, o masticando con la boca abierta. Y en este caso no es el sonido, en este caso es el aspecto visual que molesta a las personas.

Una buena analogía para entender un poco mejor esta condición es imaginar la sensación que tienes cada vez que escuchas las uñas raspando un pizarrón. Se siente terrible y causa escalofríos y deja así como la piel chinita, ¿verdad? Y esto nos da una sensación inmediata de querer alejarnos de él. Bueno, pues es eso, pero imagínatelo siempre.

Cuando no tienes misofonía encontrar este tipo de sonidos es raro y la respuestas se consideran normales. Sin embargo, para alguien que sufre de micrófono, esta experiencia incómoda puede ser parte de la vida cotidiana y las personas nuevamente son malentendidas y criticadas. Esto hace que la persona se sienta avergonzada y angustiada. Así es que el aislamiento es la opción más atractiva.

¿Cómo se detecta la misofonía y qué tratamientos existen?

¿Cómo lo puedo detectar? Hay exámenes o hay tratamientos para eso?

Por el momento no hay exámenes. Tienes que ir a un neurólogo y trabajar con tu psicólogo o psiquiatra y actualmente no existe una cura para la misofonía. Sin embargo, existen algunas buenas opciones para controlar los síntomas como las siguientes:

1. Terapia de reentrenamiento de químicos.

Las personas con misofonía también han informado que sufren tinnitus, una afección que provoca un zumbido u otros ruidos similares en uno o en ambos oídos y que afecta entre el 15% o el 20% de la población.

Cuando se trata de tinnitus, los tratamientos como la terapia de reentrenamiento pueden ayudar a las personas a aprender a aceptar y tolerar los sonidos. Este tratamiento específico también puede ayudar a quienes sufren de misofonía, ya que pueden ayudarlos a sobrellevar esos sonidos desencadenantes diarios y pronto estamos hablando con alguien que es especialista en tinnitus. Pronto vas a escuchar acerca del tema aquí con nosotros.

2. Desarrollar estrategias de afrontamiento.

Por ejemplo, puede ser que aprendas a usar un mantra o una afirmación, o usar audífonos con música relajante o con ese ruido blanco que usan las máquinas. Eso podría ayudarte a aliviar los síntomas y ayudarte a estar en un evento social o continuar con tu vida normal, dentro de lo que cabe.

3. Psicoterapia

Y por último, por supuesto. Un buen recurso en combinación de todo esto es la psicoterapia. Recuerda que la misofonía está relacionada con otros trastornos como el trastorno obsesivo-compulsivo, los trastornos de ansiedad e incluso el trastorno de déficit de atención e hiperactividad puede estar asociado con la misofonía. 

Puede ser muy útil que empieces a recibir un tratamiento psicológico, que hables con tu psicólogo o psicóloga acerca de esto. Claro, siempre asegurándote que tiene una licencia para poder trabajar contigo y que juntos aprendan a manejarlo, saber cuáles son los mecanismos de afrontamiento específicos para tu tipo de personalidad.

Si estás todavía aquí, muchísimas gracias por estar atendiendo este tema. Recuerda, tenemos más de 200 episodios en nuestro podcast para que puedas aprender de ansiedad, de ataques, de pánico, de depresión, etcétera. Así es que suscríbete en cualquiera de las formas en que puedes escuchar este podcast. Quédate con nosotros y hasta pronto.

Hemos llegado al final de un episodio más de este podcast Armonía emocional. Escuchamos la próxima semana, no olvides visitar www.EmotionsinHarmony.org donde podrás leer las notas del show. Suscribirse al boletín y estar en contacto directo conmigo. Gracias por escucharnos.

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DRA. CARMEN ROMÁN          PRESIDENTE & FUNDADORA.

La Dra. Román es una oyente atenta con más de 30 años de experiencia en el suministro de psicoterapia en México desde 1998 y recientemente obtuvo su licencia en California. Con su habilidad bilingüe y bicultural, trae a Emotions in Harmony, Inc. una combinación de ambas culturas y ambos mundos de psicología y espiritualidad.

La Dra. Carmen ha sido directora ejecutiva de práctica grupal en México y miembro de la facultad de diferentes programas de posgrado en psicología en México y Estados Unidos.


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